{"id":4780,"date":"2022-05-30T17:27:19","date_gmt":"2022-05-30T15:27:19","guid":{"rendered":"https:\/\/espanolcontacto.unirioja.es\/?p=4780"},"modified":"2022-05-30T17:28:20","modified_gmt":"2022-05-30T15:28:20","slug":"contacto-de-dialectos-ii-inmigracion-y-desdialectalizacion-nueva-entrada-de-blog-escrita-por-pedro-martin-butragueno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espanolcontacto.unirioja.es\/index.php\/2022\/05\/30\/contacto-de-dialectos-ii-inmigracion-y-desdialectalizacion-nueva-entrada-de-blog-escrita-por-pedro-martin-butragueno\/","title":{"rendered":"&#8220;Contacto de dialectos II: inmigraci\u00f3n y desdialectalizaci\u00f3n&#8221;, nueva entrada de blog escrita por Pedro Mart\u00edn Butrague\u00f1o"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<h1 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\"><strong>Contacto de dialectos II: inmigraci\u00f3n y desdialectalizaci\u00f3n*<\/strong><\/h1>\n\n\n\n<h2 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">Pedro Mart\u00edn Butrague\u00f1o<\/h2>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/espanolcontacto.unirioja.es\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/2022_MartinButragueno-2-973x1024.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-4782\" width=\"-79\" height=\"-82\" srcset=\"https:\/\/espanolcontacto.unirioja.es\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/2022_MartinButragueno-2-973x1024.png 973w, https:\/\/espanolcontacto.unirioja.es\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/2022_MartinButragueno-2-285x300.png 285w, https:\/\/espanolcontacto.unirioja.es\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/2022_MartinButragueno-2-768x808.png 768w, https:\/\/espanolcontacto.unirioja.es\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/2022_MartinButragueno-2-1459x1536.png 1459w, https:\/\/espanolcontacto.unirioja.es\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/2022_MartinButragueno-2.png 1652w\" sizes=\"(max-width: 973px) 100vw, 973px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<p>Es muy importante se\u00f1alar que, a diferencia de las situaciones de koineizaci\u00f3n, que suelen describirse como convergencia \u2014nivelaci\u00f3n\u2014 con simplificaci\u00f3n, los procesos de contacto dialectal por inmersi\u00f3n podr\u00edan caracterizarse, m\u00e1s bien, como enriquecimiento y complejizaci\u00f3n, cuando no como abierta desdialectalizaci\u00f3n, o relativa p\u00e9rdida del dialecto de origen frente al de llegada. Estas l\u00edneas repasan c\u00f3mo se produce el desplazamiento dialectal.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El panorama es especialmente claro en situaciones de inmigraci\u00f3n hacia \u00e1reas urbanas, con la llegada de grupos poblacionales procedentes de entornos rurales. Suele tratarse de una inmigraci\u00f3n de corte laboral, desde zonas econ\u00f3micamente deprimidas, cuyos hablantes emplean, muchas veces, variedades menos prestigiosas que las dominantes en los lugares receptores. Un proceso de este tipo puede documentarse en la inmigraci\u00f3n meridional hacia Madrid en los a\u00f1os 50, 60 y 70 del s. xx, con una gran cantidad de hablantes procedentes de Castilla-La Mancha, Extremadura y Andaluc\u00eda, entre otros lugares. En l\u00edneas generales, lo que ocurri\u00f3 en este caso no es un proceso de koineizaci\u00f3n, en el que se equilibraran las variedades puestas en contacto, adoptando soluciones estructuralmente m\u00e1s simples, sino una desdialectalizaci\u00f3n profunda. La primera generaci\u00f3n atenu\u00f3 ciertos rasgos de partida, algunos de ellos muy estigmatizados por la comunidad receptora, y la segunda generaci\u00f3n los perdi\u00f3 por completo y abraz\u00f3 plenamente los patrones de variaci\u00f3n madrile\u00f1os. En el caso de la Ciudad de M\u00e9xico existen procesos an\u00e1logos, de forma que es posible, por ejemplo, rastrear la atenuaci\u00f3n de algunos rasgos pros\u00f3dicos marcados y ver una cierta adaptaci\u00f3n a las soluciones entonativas prestigiosas en la capital mexicana (con un tono menos alto en la \u00faltima s\u00edlaba t\u00f3nica, por ejemplo), si bien el proceso tiene un patr\u00f3n social complejo y resignifica el valor comunitario de algunos de estos rasgos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Esta diferencia entre koineizaci\u00f3n y desdialectalizaci\u00f3n debe ser tenida en cuenta al interpretar ciertos procesos hist\u00f3ricos. Por ejemplo, se ha hablado en ocasiones de los procesos de koineizaci\u00f3n experimentados por las variedades de espa\u00f1ol puestas en contacto en la llamada etapa insular del espa\u00f1ol americano, que corresponde aproximadamente a la primera generaci\u00f3n colonizadora. Ser\u00eda interesante contrastar hip\u00f3tesis alternativas a la hora de interpretar situaciones de este tipo, pues los hechos socioling\u00fc\u00edsticos contempor\u00e1neos no necesariamente sugieren que los procesos de nivelaci\u00f3n sean la soluci\u00f3n m\u00e1s com\u00fan en circunstancias de contacto dialectal. Lo que se\u00f1alan los datos, a fin de cuentas, es que las variedades prestigiosas \u2014es decir, las asociadas a los grupos dominantes\u2014 son las que pesan en la direcci\u00f3n adoptada por el contacto dialectal. Por ejemplo, en Madrid los inmigrantes reduc\u00edan las tasas de elisi\u00f3n de consonantes finales, estigmatizadas en el est\u00e1ndar.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Una discusi\u00f3n tradicional es si el contacto de dialectos es nada m\u00e1s un caso espec\u00edfico de contacto de lenguas, en el que las variedades confrontadas se encontrar\u00edan m\u00e1s cercanas. Existen varias analog\u00edas destacables entre ambas situaciones, como la concurrencia de procesos migratorios \u2014en muchos casos\u2014, la relativa falta de prestigio que suele afectar a la variedad minorizada, la existencia de patrones diferenciados entre padres e hijos, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Adem\u00e1s, el estudio de los dialectos en contacto tiene un gran potencial para estudiar el cambio ling\u00fc\u00edstico. Junto con otras fuentes de datos, las variedades en contacto proporcionan grandes utilidades para analizar c\u00f3mo se producen las modificaciones en las lenguas y en el habla de personas espec\u00edficas. As\u00ed, si se estudia a los hablantes que llegaban a Madrid, sobre todo del sur de Espa\u00f1a, en las d\u00e9cadas de los a\u00f1os 60 y 70, tenemos entre manos un relevante problema descriptivo y la posibilidad de discutir ciertas decisiones propias de la ling\u00fc\u00edstica aplicada \u2014por ejemplo, qu\u00e9 hacer con las variedades de origen en la escuela\u2014. Y no solo eso: tambi\u00e9n cabe estudiar c\u00f3mo y por qu\u00e9 se articulan ciertos cambios ling\u00fc\u00edsticos, como la p\u00e9rdida de soluciones estigmatizadas, valga el caso reponiendo sonidos ausentes, como en <em>com\u00e9<\/em> &gt; <em>comer<\/em>. El contacto dialectal se vuelve especialmente revelador cuando se observa desde este \u00e1ngulo. Al igual que el contacto entre lenguas, el contacto entre dialectos se ha visto como un laboratorio para la llamada experimentaci\u00f3n natural, en la medida en que pueden darse grandes transformaciones ling\u00fc\u00edsticas en breves per\u00edodos de tiempo, tanto en los individuos como en los grupos sociales. Y es que en solo dos generaciones pueden observarse transformaciones no poco radicales.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El contacto dialectal es, en s\u00ed mismo, una fuente inestimable de datos en muy diversas situaciones: los viajes, la migraci\u00f3n estable y la migraci\u00f3n forzada, entre otras coyunturas, ameritan comprenderse tambi\u00e9n desde un \u00e1ngulo ling\u00fc\u00edstico. El fuerte crecimiento de las ciudades desde mediados del siglo xix solo puede explicarse por la concentraci\u00f3n migratoria, de modo que urbanizaci\u00f3n y migraci\u00f3n son dos caras de la misma moneda. Y baste pensar en la influencia de las ciudades en la reorganizaci\u00f3n de los modos ling\u00fc\u00edsticos en la vida contempor\u00e1nea. El peso de las grandes y las medianas urbes es enorme a la hora de generar y difundir est\u00e1ndares ling\u00fc\u00edsticos. La relaci\u00f3n entre las soluciones est\u00e1ndares y las soluciones vern\u00e1culas es tambi\u00e9n otra forma de contacto semejante al dialectal. La escuela, los medios de comunicaci\u00f3n y otros espacios ling\u00fc\u00edsticos difunden las llamadas variedades est\u00e1ndar, dotadas, en general, de m\u00e1s prestigio que las vern\u00e1culas, las cuales deben aprenderse para moverse en c\u00edrculos ajenos a las realidades locales. Habr\u00eda, as\u00ed, un contacto dialectal que se produce a distancia. Este contacto dialectal distante, por otra parte, es cada vez m\u00e1s com\u00fan y cercano en las redes sociales y en las plataformas de televisi\u00f3n a la carta, de modo que un hablante de espa\u00f1ol puede tener una exposici\u00f3n mucho mayor con otras variedades de esta lengua, europeas o americanas, que la que se ten\u00eda en el pasado reciente.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La dialectolog\u00eda tradicional se hab\u00eda ocupado ya, expl\u00edcita o impl\u00edcitamente, de cuestiones relacionadas con el contacto de dialectos. Una de ellas es el estudio de zonas fronterizas entre dialectos e incluso entre lenguas, en especial cuando la variaci\u00f3n se va dando en forma de un continuo en el que se transita ling\u00fc\u00edsticamente de modo gradual, al pasar de una poblaci\u00f3n a otra. Las \u00e1reas de transici\u00f3n se ven como dialectos que oscilan entre los puntos de referencia promovidos por al menos dos variedades claramente definidas en lo ling\u00fc\u00edstico y en la percepci\u00f3n social. Hay que distinguir aqu\u00ed al menos entre dos situaciones. Por un lado, aquellas transiciones percibidas como tales por deberse a que los puntos A y B han tenido desarrollos hist\u00f3ricos paralelos, por lo que al pasar de un lugar a otro existen cambios menores, como en el llamado continuo rom\u00e1nico (por ejemplo, como ocurri\u00f3 en la cornisa cant\u00e1brica en Espa\u00f1a). Por otra parte, aquellas transiciones originadas por procesos de contacto dialectal efectivo, como sucede con la ocupaci\u00f3n de territorios nuevos en el trayecto de colonizaci\u00f3n norte-sur en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Algunas de las \u00e1reas fronterizas m\u00e1s conocidas son precisamente las que separan las hablas aragonesas de las catalanas o las hablas leonesas de las portuguesas. En el contexto americano la frontera que separa Uruguay de Brasil es tambi\u00e9n una zona muy estudiada. El mismo car\u00e1cter transicional puede atribuirse a otras \u00e1reas, como la zona murciana en Espa\u00f1a, o el sector que separa, en M\u00e9xico, las hablas yucatecas de las del resto del pa\u00eds \u2014situaci\u00f3n esta \u00faltima, por cierto, que precisa de mayor investigaci\u00f3n reciente.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El enfoque dialectol\u00f3gico tradicional, sin embargo, cuando se trasladaba a entornos urbanos, en la mayor parte de los casos, sol\u00eda hacer a un lado los grupos poblacionales ajenos a una comunidad determinada, ante la pretensi\u00f3n de buscar una variedad vern\u00e1cula. Esto llevaba a minusvalorar la diversidad de grupos migratorios presentes en todas las grandes ciudades, cuyo crecimiento se ha debido, como se ha dicho, a la llegada aluvial de personas de diversos or\u00edgenes. Podr\u00eda darse as\u00ed el caso de planear, digamos, un estudio de la Ciudad de M\u00e9xico que tomara en cuenta nada m\u00e1s a personas nacidas en el lugar, exigi\u00e9ndose a veces que incluso los abuelos lo fueran tambi\u00e9n. Este debatible planteamiento metodol\u00f3gico dejaba fuera de estudio, entre muchas otras realidades, una de las circunstancias m\u00e1s comunes en los espacios urbanos, el contacto entre diversas variedades geogr\u00e1ficas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Con los inicios de la socioling\u00fc\u00edstica urbana surgen datos m\u00e1s detallados sobre la presencia de inmigrantes dialectales en ciertas ciudades. As\u00ed es el caso, por ejemplo, de San Juan de Puerto Rico, cuyo estudio emprendi\u00f3 L\u00f3pez Morales (v\u00e9ase 1983). Hay que esperar, sin embargo, a fines de los 80 y principios de los 90 para empezar a ver una gran cantidad de trabajos sobre inmigraci\u00f3n de diversos tipos; de no conocer casi nada al respecto, hoy d\u00eda ciertas \u00e1reas urbanas han sido sumamente estudiadas. Para Madrid, por ejemplo, ya se ha mencionado a los antiguos hablantes meridionales, pero tambi\u00e9n se ha ido estudiando a los inmigrantes hispanoamericanos m\u00e1s recientes. Otra ciudad que ha sido muy estudiada desde el punto de vista inmigratorio es la capital de M\u00e9xico. As\u00ed, como en parte ya se ha mencionado arriba, conocemos los procesos experimentados por inmigrantes del centro del pa\u00eds, as\u00ed como por inmigrantes m\u00e1s alejados, como pueden ser los sonorenses o los yucatecos y los inmigrantes venidos de fuera del pa\u00eds, sean espa\u00f1oles, caribe\u00f1os, centroamericanos o sudamericanos (<em>cf<\/em>. Soler Arechalde en prensa, para una visi\u00f3n general). La presencia de diversas variedades de espa\u00f1ol en Estados Unidos ha mostrado ser tambi\u00e9n un terreno fruct\u00edfero para el estudio del contacto dialectal (consid\u00e9rese, por ejemplo, Potowski 2020).<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El libro de Peter Trudgill de 1986 deton\u00f3 las bases te\u00f3ricas para acercarse al problema del cambio ling\u00fc\u00edstico en las situaciones de contacto, al proyectar la teor\u00eda de la acomodaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica entre grupos de personas de diferentes or\u00edgenes a este tipo de procesos dialectales; a la luz de diversas investigaciones en psicolog\u00eda social, el principio de acomodaci\u00f3n sugiere que cuando queremos integrarnos en un grupo nos acercamos a nuestros hablantes en las interacciones, pero si queremos mantener nuestra propia identidad nos alejamos por desacomodaci\u00f3n. Ciertamente, el principio es m\u00e1s f\u00e1cil de enunciar que de probar emp\u00edricamente, pero otorga una v\u00eda explicativa m\u00e1s amplia, que en \u00faltima instancia vincula el estudio del contacto dialectal con el del contacto ling\u00fc\u00edstico y, m\u00e1s en general, con el del cambio ling\u00fc\u00edstico. Abundan las aportaciones posteriores (como ahora Kerswill y Wiese 2022, etc.) y el contacto dialectal ocupa un lugar recurrente en congresos y publicaciones actuales.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cabe pensar que son muchas las ciudades hispanohablantes en las que no se ha examinado de forma sistem\u00e1tica el papel del contacto en su conformaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica. Lo mismo puede se\u00f1alarse de las m\u00faltiples aristas que incluye el contacto para la comprensi\u00f3n de la historia del espa\u00f1ol y para entender los procesos de cambio ling\u00fc\u00edstico. Puede decirse que la descripci\u00f3n y explicaci\u00f3n del contacto dialectal apenas ha iniciado, de forma que abre multitud de puertas relacionadas con dimensiones te\u00f3ricas y aplicadas.<\/p>\n\n\n\n<p>* Agradezco las observaciones de Julio Serrano y de Sara G\u00f3mez Seibane a una versi\u00f3n previa de estas l\u00edneas; tambi\u00e9n doy las gracias a Lourdes Mart\u00edn Aguilar por la imagen que prepar\u00f3 para ilustrar el texto.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Para saber m\u00e1s<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Kerswill, Paul, y Heike Wiese (eds.) 2022. <em>Urban Contact Dialects and Language Change. Insights from the Global North and South<\/em>. London &#8211; New York: Routledge.<\/p>\n\n\n\n<p>L\u00f3pez Morales, Humberto 1983. <em>Estratificaci\u00f3n social del espa\u00f1ol de San Juan de Puerto Rico<\/em>. M\u00e9xico: Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p>Potowski, Kim 2020. \u201cEl contacto entre el espa\u00f1ol mexicano y el puertorrique\u00f1o en Chicago: algunos resultados l\u00e9xicos y fonol\u00f3gicos\u201d, en <em>Contacto ling\u00fc\u00edstico y contexto social. Estudios de variaci\u00f3n y cambio<\/em>. Ed. \u00c1. Soler y J. Serrano. Ciudad de M\u00e9xico: Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico, pp. 479-501.<\/p>\n\n\n\n<p>Soler Arechalde, Mar\u00eda \u00c1ngeles en prensa. &#8220;Contacto de dialectos del espa\u00f1ol en M\u00e9xico&#8221;, en <em>Historia socioling\u00fc\u00edstica de M\u00e9xico<\/em>. Vol. 5: <em>Nuevas visitas al pasado y al presente<\/em>. Ciudad de M\u00e9xico: El Colegio de M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p>Trudgill, Peter 1986. <em>Dialects in Contact<\/em>. Oxford \u2013 New York: Basil Blackwell.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">C\u00f3mo citar la entrada:<\/h2>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Mart\u00edn Butrague\u00f1o, Pedro (2022): &#8220;Contacto de dialectos II: inmigraci\u00f3n y desdialectalizaci\u00f3n&#8221;, Blog del grupo Espa\u00f1ol en Contacto. Recuperado de: https:\/\/espanolcontacto.unirioja.es\/index.php\/2022\/05\/30\/contacto-de-dialectos-ii-inmigracion-y-desdialectalizacion-nueva-entrada-de-blog-escrita-por-pedro-martin-butragueno\/<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contacto de dialectos II: inmigraci\u00f3n y desdialectalizaci\u00f3n* Pedro Mart\u00edn Butrague\u00f1o Es muy importante se\u00f1alar que, a diferencia de las situaciones de koineizaci\u00f3n, que suelen describirse como convergencia \u2014nivelaci\u00f3n\u2014 con simplificaci\u00f3n, los procesos de contacto dialectal por inmersi\u00f3n podr\u00edan caracterizarse, m\u00e1s bien, como enriquecimiento y complejizaci\u00f3n, cuando no como abierta desdialectalizaci\u00f3n,<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4781,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2,8],"tags":[217,245,251,76,250,244],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espanolcontacto.unirioja.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4780"}],"collection":[{"href":"https:\/\/espanolcontacto.unirioja.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espanolcontacto.unirioja.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espanolcontacto.unirioja.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espanolcontacto.unirioja.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4780"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/espanolcontacto.unirioja.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4780\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4787,"href":"https:\/\/espanolcontacto.unirioja.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4780\/revisions\/4787"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espanolcontacto.unirioja.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4781"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espanolcontacto.unirioja.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4780"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espanolcontacto.unirioja.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4780"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espanolcontacto.unirioja.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4780"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}